Esclavo

Vigilas el mundo

que pario al engendro

buscas su horizonte

su ladrido de perro.

Quieres saber que come

y por donde deja su rastro

te molesta si aúlla a la Luna

o si borra sus pisadas.

Buscas su cueva

con el mayor de los intereses

quizás quieras darle caza

acotar su pequeño mundo.

No quieres darle libertad

ponerle una cadena te apetece

cuando el suspira por el viento

y jamás te pondría fronteras…

Haz que vuelva a vivir

Arráncame el corazón

si con ello me despiertas

haces que funcionen mis neuronas

haces renacer a la bestia.

Pellizca mi piel

y hazme despertar del sueño eterno

de las monedas en mis ojos

de la piedra sobre mi pecho.

Llamame bien alto

que resuene en todo el mundo

quizás con ello abra mis ojos

y diga una sola palabra.

Quita las cadenas oxidadas

que corrompen mis músculos

sacia mi hambre con tus besos

vuelve a llamarme por mi nombre…

El beso

Te besé

con el mayor de los sentimientos

como una caricia

como un susurro.

Me besaste

interpretando un sueño

como reconociendo mi rostro

como la primera vez.

Nos besamos

y creamos un mundo juntos

una eternidad a tu lado

un juramento de amor único.